QUÉ CONSIGUES CON EL
Trabajo somático
Muchas personas mejoran su alimentación y hábitos, y aun así siguen con digestiones difíciles, hormonas alteradas, inflamación o agotamiento.
No es falta de disciplina: es que tu sistema nervioso sigue en modo supervivencia.
Cuando el sistema nervioso está en alerta crónica – por síntomas, estrés, exigencia, perfeccionismo, trauma o miedo- prioriza sobrevivir antes que digerir, desinflamar o equilibrar hormonas.
Por eso, no solo trabajo tu alimentación y hábitos, sino cómo tu cuerpo y mente viven. El trabajo somático te ayuda a salir del modo estrés y volver al modo reparación.
Este trabajo es clave para que los cambios nutricionales se integren de verdad y los síntomas digestivos, hormonales e inmunes puedan mejorar de forma sostenida.
Cuando el cuerpo está en calma, la salud puede volver